lunes, 6 de mayo de 2013

fragmentos | sobre la crisis y su derivada española


La tercera medida tomada por Zapatero es la más polémica de todas: la reforma de la Constitución, con el objeto de calmar definitivamente a los mercados. (…) el PSOE y el PP se pusieron de acuerdo en un santiamén para incorporar una regla fiscal a la Constitución: limitar el déficit estructural a su mínima expresión, un tope a la deuda pública y, sobre todo, priorizar el pago de los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones sobre cualquier otra obligación (…). Una demanda histórica de la derecha europea (…) fue asumida sin debate alguno por el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero.

(…)

Así pues son ya dos los gobiernos españoles, de distinto signo político, los que no han podido aplicar sus propias recetas para salir de la crisis, y que se ven obligados a rectificar por la presión exterior. Gobiernos que, de facto, no gobiernan con los programas con los que fueron elegidos. A consecuencia de la pertenencia de España a la UE y al club del euro, el gobernante democrático español, sea de derechas o de izquierdas, se ha visto obligado a prescindir de la voluntad del pueblo que gobierna.

© JOAQUÍN ESTEFANÍA, El País, 5 de mayo de 2013

domingo, 5 de mayo de 2013

poesía | salta el amor


Amor no es más que estar
amando, sin sentir el oleaje
en que a la fiebre sigue la desgana.
Pero el amante sabe, anochecido,
que lo suyo es el mar,
y sólo anhela ya tender los brazos,
asirse en el destrozo
a una palpitación que desafíe
a la muerte, salvarse de la muerte,
resistirla, burlarla.
Su tentativa alarga el regocijo
de la mañana, al parecer, y tiñe
su corazón de azul. Mas es inútil,
porque entre labio y labio se previene
el filo del cuchillo.

© ANTONIO GALA || Poemas de amor, 1997 || Enemigo íntimo | Salta el amor

sábado, 4 de mayo de 2013

citas y aforismos | sobre la fotografía


En un principio, cada fotografía sirve de referencia a un conjunto vivido, que renace: el aire, el color, el estado de ánimo, ciertas personas y ciertas emociones. Pero conforme pasa el tiempo, todo se va olvidando, y la fotografía se reduce a la imagen escueta: no induce a recordar, ni siquiera lo que allí aparece, cuya realidad no resurge ni se superpone a la imagen, no la vivifica. Es imagen de algo inexistente, pero podría serlo de algo que jamás se hubiera visto.

© Gonzalo Torrente Ballester, Filomeno, a mi pesar

sábado, 27 de abril de 2013

fragmentos | sobre las revoluciones

Lo ocurrido a partir de la primavera de 1808 fue parte de este proceso. Ya en 1801 (…) hubo motines importantes en la ciudad de Valencia (…) pero a los pocos días más de cuarenta pueblos del reino de Valencia se amotinaron (…). En todos los motines hubo una importante participación de mujeres (…). Desde 1802 proliferaron los motines por todo el territorio de la monarquía. (…) Que bajase el precio del pan unía a casi todo el pueblo. (…) Desde 1803 hay constancia de que en muchos pueblos de Castilla se oyeron voces preocupantes (…) en los motines (…). Ahora se lanzaban gritos de “igualdad y libertad y guillotina como en Francia”. Las listas de detenidos por cada pueblo nos descubren a los actores del motín y nos revela sus estructura sociológica: una mayoría de jornaleros agrícolas, junto con zapateros, albañiles, arrieros, sirvientes, incluso soldados y sobre todo muchas mujeres que habían destacado por ser las más radicales en sus gritos y exigencias. Fueron tantos los detenidos que [hubo] que ordenar que los juicios (…) se hicieran (…) contra los cabecillas, porque no habría manera de mantener tanto preso. 

© Juan Sisinio Pérez Garzón, Las Cortes de Cádiz. El nacimiento de la nación liberal (1808-1814)

miércoles, 24 de abril de 2013

memoria en corto | regresamos al barrio

Por fin hemos encontrado el piso que medianamente buscábamos desde hace tiempo. Es un último, como necesitábamos, en una finca de tres plantas sin ascensor, aunque es un tercero más bajo que donde viven mis padres, con unas escaleras menos inclinadas, por lo que resulta un tercero cómodo de subir. Lo mejor del piso es que no tenemos vecinos encima ni a los lados, porque el piso hace esquina, así que solo el dormitorio principal comparte un tabique con un vecino, pero resulta que ese tabique tiene una cámara de aire rellenada con un aislante térmico y acústico. Parece que el propietario ha pensado en nosotros cuando ha hecho la reforma. El piso está totalmente nuevo por dentro; tiene un baño y una cocina totalmente actuales. Bañera con hidromasaje, cocina con vitrocerámica, campana extractora y lavavajillas, además de una gran nevera. Todo el piso es exterior y cuenta con ventanas de climalit. En fin, nos hemos decidido enseguida y ya hemos iniciado los trámites para alquilarlo. ¿Quién me iba a decir que aquella mañana, cuando paré el coche y anoté el número de teléfono de aquel cartel, que ese piso iba a ser nuestra siguiente vivienda? Aunque, en el fondo, lo intuí, por dos motivos: primero, porque estaba al lado de donde viven mis padres y, por otro, porque estaba encima de la biblioteca donde, a veces, yo iba a estudiar cuando cursaba lo que ahora se llama "enseñanza primaria". Regresamos al barrio, después de un paréntesis de año y medio.

mi opinión | obispos insensatos


Una vez más, los jerarcas de la Iglesia católica deciden jugar con fuego y abrir la espita que puede encender la llama. La decisión tomada por los obispos franceses y españoles de alimentar la bicha integrista, en plena crisis económica y en pleno cuestionamiento del proyecto europeo, pone de manifiesto la tremenda irresponsabilidad y egoísmo de esta élite de prelados, que vuelve a demostrar su profundo distanciamiento con los valores republicanos y democráticos, retratándose por enésima vez como representantes de una institución, la Iglesia de Roma, arcaica, retrógrada y temeraria para la convivencia ciudadana. El papa Francisco parece incapaz de frenar las veleidades autoritarias de los obispos franceses y españoles, avivando aquéllos la campaña homófoba más violenta desatada jamás en Francia ─a cuenta del proyecto de ley sobre el matrimonio homosexual─ y llamando éstos al orden al Gobierno de España para que legisle en contra del aborto, retrotrayendo la legislación española en la materia a posiciones restrictivas y anticuadas que se habían superado, afortunadamente, hace veinte años. ¿Qué dirían estos anquilosados jerarcas si los gays franceses y las feministas españolas emprendieran una agresiva campaña para apostatar de la Iglesia?

miércoles, 17 de abril de 2013

mi reflexión | la izquierda, a verlas venir

nuevatribuna

    Nos queda un año para las elecciones europeas y todavía no se vislumbra en el horizonte el tan necesario frente de izquierdas anti-neoliberal por el que están luchando unas cuantas organizaciones y movimientos políticos. Se decía que esas elecciones, por su circunscripción única y su recuento más proporcional, serían la ocasión idónea para articular una opción política que sumara a lo más representativo de la izquierda que se mueve a la izquierda del PSOE, IU incluida. Sin embargo, todos los esfuerzos que se están haciendo en ese sentido vienen de organizaciones y movimientos sin mucha proyección mediática, sin apenas repercusión electoral pero, eso sí, con un trabajo militante de base convencido, comprometido y tenaz. 
 
    Ocurrió lo mismo con la huelga general europea, que muchos veníamos defendiendo públicamente desde 2008 y, al final, llegó tarde y mal, a finales de 2012 y con diferentes acciones sindicales, sin ser una huelga general de ocho horas homogenizada en los países que se sumaron a esa jornada de protesta. No quiero ser pesimista pero, por muchos que sean los esfuerzos que desde abajo se hagan, al final el frente de izquierdas anti-neoliberal solo cuajará si los dirigentes de los principales partidos y movimientos de izquierda asumen la urgencia del momento y la precariedad de la lucha progresista que la desunión de la izquierda imprime a las necesidades de la clase trabajadora.

    Y creo que, por más declaraciones públicas que hagan, por más llamamientos a la unidad, a la lucha, a salir a la calle… los principales dirigentes de la izquierda no se creen de verdad que el momento que atravesamos sea de urgente necesidad. Porque, si se lo creyeran, hace tiempo que habrían escenificado su intención de unirse en un frente común, hace tiempo que habrían empezado a reunirse, con luz y taquígrafos, más allá de la coincidencia en tal o cual acto. Y esto no está sucediendo. La clase trabajadora escucha a unos y a otros, acude a manifestaciones y lee unas y otras pancartas, distingue a unos grupos y a otros, pero después regresa a casa y al día siguiente no vislumbra gestos e intenciones de verdadera unidad entre unos partidos y otros.  

    Los sindicatos CC OO y UGT lograron conformar la Cumbre Social y, desde entonces, se hacía necesario politizar dicha Cumbre, es decir, formar lo que algunos defendimos como un Parlamento Social, que hubiera sido el embrión de un frente de izquierdas anti-neoliberal. Algunos recuerdan y otros lo hemos visto en archivo aquellas reuniones que en 1976 dieron lugar a la Platajunta, la suma de partidos y organizaciones antifranquistas que, hasta entonces, estaban divididos en una Plataforma y en una Junta. De aquella unión nació la fuerza que, entre otros factores y luchas, permitió la profundidad de las reformas políticas emprendidas a la muerte del dictador. Pues bien, hoy igual que entonces, es necesario crear en España otra Platajunta, eso que damos en llamar el frente de izquierdas anti-neoliberal.  

    ¿De qué sirve tanta crítica a los recortes, al neoliberalismo, a la acción de gobierno, si después cada partido de izquierdas va a lo suyo? ¿Cuántas veces se ha dicho que los españoles no nos merecemos tal o cual cosa? Me pregunto: ¿nos merecemos los trabajadores la desunión de la izquierda, su incapacidad para articular un frente, una platajunta, una cumbre, llámenlo como quieran...? ¿Para cuándo una reunión, al más alto nivel, de los principales líderes políticos de la izquierda de este país, una reunión que sea el comienzo de algo más? ¿No se dan cuenta estos líderes que, tarde o temprano, de no conformar ese frente, la sociedad civil se organizará por otras vías? Lo está demostrando la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, lo están demostrando los afectados por las preferentes, lo están demostrando incluso los jueces, que se están organizando para frenar los desahucios, en ausencia de reforma legal que acomode la ley hipotecaria a la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE. 

    Esperemos que lo que se consiguió en Galicia con la Alternativa Galega de Esquerda (AGE) fructifique a nivel nacional, porque eso es precisamente lo que está demandando la ciudadanía de izquierdas, la clase trabajadora. Quizá si en las manifestaciones los líderes políticos no se situaran a la cabeza sino entremezclados entre nosotros, escucharían permanentemente esa demanda. Queda un año para las elecciones europeas y es necesario vislumbrar esa unidad porque somos millones los que dependemos de la fuerza de una ideología que represente los intereses de la mayoría social con honradez y ejemplaridad. La batalla no es solo nacional, por supuesto, la batalla es europea, y aquí también cada país va a lo suyo. Pero comencemos por casa, y demostremos que no estamos dispuestos a repetir los errores del pasado, siendo uno y flagrante la desunión de las izquierdas. 

    El día que veamos a los líderes de esa izquierda alternativa reunirse pública y notoriamente comenzaremos a creer que, “de verdad, sí se puede”. Ese día tiene que llegar y los líderes de Izquierda Abierta, Iniciativa per Catalunya, Compromís, Equo, etc., etc., tienen que dar el paso y dejar de mirarse el ombligo, atentos solo cada uno de ellos a su cuota parcial de votos o poder.