viernes, 20 de febrero de 2009

MI OPINION - Arrieros somos

El pasado jueves ha sido un día bochornoso para nuestra democracia. Bochorno 1: La patética comparencia orquestada del presidente valenciano, Francisco Camps, travistiendo en vodevil las palabras del poeta y dramaturgo marxista Bertolt Brecht. La derecha, tan oportunista y cínica, tan incoherente e inconsecuente, lo mismo pide la intervención del gobierno para salvar la banca en EEUU que hace suyas las denuncias de Brecht en España. A este paso, dentro de poco, veremos a la derecha reivindicar a Marx, el Che y La Internacional. Bochorno 2: El espectáculo ofrecido por la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, y los suyos, en la asamblea autonómica, denunciando una conspiración generalizada contra el PP. “Arrieros somos y en el camino nos encontraremos”, debe pensar Felipe González cuando ve a la plana mayor del PP denunciando los mismos fantasmas conspirativos que él veía tras las denuncias de los Gal y Filesa. Aquella locura transitoria de la que acusaban a González ha infectado hoy a los dirigentes de la derecha. Bochorno 3: El Ministro de Justicia saltándose la ley, cazando en Andalucía sin licencia para ello. Por esto, y sólo por esto, sí dimitiría Fernández Bermejo si fuera titular de la misma cartera en EEUU, por ejemplo.


© Xavier Muñoz, 2009
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III

Reg. Terr. Propiedad Intelectual Com. Madrid
Solicitud Provisional. F: 20/02/2009. H: 06.40

domingo, 15 de febrero de 2009

CARTAS AL DIRECTOR - La corrupción (Público, 15/02/2009)

La corrupción

Un partido político que cree en la democracia y en sus instituciones, el Estado de Derecho y la división de poderes, no ofrece un espectáculo como el protagonizado por el líder del PP, Mariano Rajoy, quien –arropado por su plana mayor– acusó al PSOE y al Gobierno de urdir una trama contra su partido, rompió relaciones con el ministro de Justicia y pidió la recusación del juez Baltasar Garzón. Quien no debe, no teme y si, efectivamente, el PP está libre de toda culpa, lo que debe hacer es ponerse al servicio de la Administración de Justicia y ofrecer su colaboración.Con esa actitud, el PP demostraría mejor su tan proclamada ética y transparencia; aunque es mucho pedir, porque ya sabemos que el PP no hace ascos a utilizar las instituciones del Estado a su conveniencia y defender con ellas sus intereses particulares.Cierto es que la reacción del PP recuerda un poco a la que tuvo cierto sector del PSOE en otro tiempo, cuando se investigaba a los GAL (también por Garzón) y la financiación irregular del partido. Entonces, la derecha no sospechaba de este juez y no recomendaba al PSOE su recusación; al contrario, lo ensalzaba y apoyaba. En cualquier caso, queda demostrado que las mayorías absolutas pueden corromper absolutamente, como ocurreahora en Madrid.

Xavier Muñoz / Madrid