viernes, 14 de mayo de 2010

MI OPINION | Que descanse en paz

Quizá la mayoría de votantes del PSOE esté pasando por uno de los peores trances que recuerden en la reciente historia política, comparable quizás al rechazo inicial que suscitó la convocatoria del referéndum para permanecer en la OTAN o la reconversión industrial. Momentos históricos de decisiones inesperadas de supuestos gobiernos socialdemócratas. Sin embargo, en este caso duele especialmente, al ser su protagonista aquel que pronunció, nada más ganar las elecciones de 2004, aquello de “el poder no me va a cambiar”, como respuesta al grito del “no nos falles” en la noche electoral. Tres banderas de la política social de Zapatero (funcionarios, pensionistas y dependientes) rasgadas por los jirones de unos mercados a los que él no ha querido o no ha podido enfrentarse como presidente de turno de la UE. Nos falla él y nos fallan todos los presidentes del G-20, que prometieron pomposamente reformar el sistema financiero para refundar el capitalismo y meter en cintura a bancos y especuladores. Hoy ya podemos afirmar que el G-20 y la UE no son más que marionetas en manos de esos mercados tan poderosos en los que reside el verdadero poder político de este comienzo de siglo y la gobernanza mundial, abandonada por una socialdemocracia cobarde. RIP.

© Francí Xavier Muñoz, 2010
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III