El estreno de la obra Cacao monumental en "La boite del pintor", a la que fuimos invitados por nuestro "primo" y actor Fabio León, me deparó dos sorpresas inesperadas. La primera, conocer a Antonio Gala y charlar con él. Es uno de mis escritores favoritos y él tuvo ocasión de comprobarlo cuando le cité varios de sus títulos y confidencias como articulista. Lo que menos me podía esperar es que me invitara a enviarle algo de lo que escribo. Le dije que estoy en proceso de corrección de toda mi obra poética pero, aún así, alteraré el orden para enviarle pronto una de mis antologías. Aunque también le voy a enviar algún relato. No me defraudó en relación a lo que conocía de él por televisión: amable, simpático, inteligente, divertido y, sobre todo, educado. La segunda sorpresa de la noche me la deparó el también gran actor y director Juan Antonio Quintana, pues nos regaló unos trípticos de su obra Amor y muerte en el camino donde, gracias al cariño de nuestro "primo" y actor Jesús Gallo, se incluye uno de mis poemas, Agua nimia. La sorpresa fue verlo incluido en la relación de poemas y autores que viene en la contraportada del tríptico. Leer el título del poema y mi nombre junto a grandes poetas como Lope de Vega, José Hierro, Pablo Neruda, Quevedo, Juan Ramón Jiménez, Calderón, Bécquer, Lorca, Miguel Hernández... es el mejor premio con que se puede pagar una colaboración que, además, fue mantenida en secreto hasta el día del estreno, con la consiguiente emoción que ya conté aquí. En fin, una noche mágica, emotiva, que no se habría dado nunca sin la amistad que me une a mis "primos" y actores Jesús Gallo y Fabio León.
Con Juan Antonio Quintana
Con Antonio Gala
Con Fabio León y Jesús Gallo