sábado, 18 de junio de 2011

MI OPINION | Reflexión incompleta

El presidente catalán, Artur Mas, reflexionó el otro día en un encuentro con empresarios sobre la necesidad de flexibilizar la jornada laboral y reducir el salario para, así, facilitar el reparto del trabajo disponible y reducir el número de parados. No es una mala idea para tiempos de crisis económica en la que se destruye empleo, pero al president se le olvidó mencionar que, en ese caso, habría que ilegalizar el pluriempleo y aumentar el número de inspectores de trabajo que lo vigilaran, así como articular medidas complementarias para las unidades familiares que, en ese caso, no podrían hacer frente al pago de las hipotecas. También habría que ilegalizar el pluriempleo de los cargos públicos, de manera que cada político ocupara un solo puesto y percibiera un solo salario, lo que permitiría el acceso de más personas a la política y, quizá con ello, una mayor implicación de los ciudadanos en los asuntos públicos, lo que, por otro lado, es un derecho constitucional. También habría que limitar los mandatos, en el ámbito público especialmente, pero también en el privado donde se eligen cargos electivos. La reflexión de Artur Mas, como se ve, no es mala, pero a todas luces incompleta. Quizá se deba al subconsciente liberal que lo domina y que focaliza siempre en los de abajo.

© Francí Xavier Muñoz, 2011
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III

MI OPINION | A su medida

Publicada en
http://www.estrelladigital.es/cartas/medida_0_977302682.html

Poco puede sorprender ya el presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, aunque sigue intentándolo. Ahora, se descuelga con una sugerencia de sistema electoral autonómico contrario al principio de representación proporcional al que mandata el Art. 152.1 de la Constitución. Sin embargo, lo más llamativo de su discurso de investidura han sido las soflamas al bipartidismo: “El PP necesita al PSOE y el PSOE necesita al PP”. ¿Será Camps el impulsor de ese nuevo partido que ya pulula por las redes sociales, el PPSOE? Ha dicho más: “Nosotros garantizamos estabilidad y alternancia, que cuando nos vamos sucediendo en los gobiernos, España siga siendo libre y democrática, y los proyectos se pongan en marcha gobierne quien gobierne”. ¿Quiere decir Camps que IU, UPyD, CiU y PNV, en caso de entrar algún día en el Gobierno estatal, pondrán en peligro la libertad y la democracia? ¿Quiere decir que no son partidos democráticos? Cuando Camps decía “que los proyectos se pongan en marcha gobierne quien gobierne”, ¿quería decir que todo cambie para que todo siga igual o que todo quede atado y bien atado? Lo que ha dejado meridianamente claro el presidente Camps con estas frases es el concepto restrictivo, autoritario y clientelar que tiene de la democracia.  

© Francí Xavier Muñoz, 2011
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III

viernes, 17 de junio de 2011

MI OPINION | ¿De qué violencia hablamos?

Algunos ponen el acento estos días en la violencia empleada contra los parlamentarios catalanes por parte de algunos indignados. Unos dicen que estos últimos, en general, no son representativos, olvidando interesadamente la cifra de abstencionistas y votos blancos y nulos. Otros dicen que la violencia desvirtúa cualquier reclamación, olvidando interesadamente la violencia ejercida por gobiernos y mercados europeos contra las clases medias y populares. Los trabajadores, abandonados por los sindicatos mayoritarios, que renunciaron a la huelga general europea, último cartucho eficaz contra los ajustes regresivos, tendrán que buscar los instrumentos adecuados para hacer valer sus demandas, sin representantes interpuestos. Si las manifestaciones y acampadas no sirven, habrá que pensar en otro tipo de respuesta colectiva, quizás una insumisión fiscal o algún boicot económico. Y también habría que ir pensando en una europeización del movimiento de los indignados, pues si se incurre en el mismo error de la sindicalización nacional de las protestas, el movimiento estará abocado a su desaparición. No obstante, tarde o temprano, los trabajadores europeos indignados tendrán que remontarse al siglo XIX y recordar cómo se conquistaron los derechos que, ahora, nos vuelven a recortar.

© Francí Xavier Muñoz, 2011
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III