viernes, 16 de diciembre de 2011

MI OPINION | No es lo mismo

Publicado en Estrella Digital el 16/12/2011
http://www.estrelladigital.es/cartas/mismo_0_1085891463.html

Publicado en El País el 17/12/2011
http://www.elpais.com/articulo/opinion/PP/Amaiur/enfrentados/elpepuopi/20111217elpepiopi_9/Tes

1986. Mayoría absoluta del PSOE en la Mesa del Congreso. Se deciden sumar los porcentajes de voto obtenidos por el PNV en las circunscripciones a las que presentó candidatura y hallar, después, la media del conjunto, que superó el 15% interpretable que marca el Reglamento del Congreso para formar grupo parlamentario propio cuando no se han alcanzado 15 diputados como mínimo. 2011. Mayoría absoluta del PP en la Mesa del Congreso. Se decide no aplicar esta interpretación al caso de Amaiur cuyo porcentaje de apoyo electoral, en el conjunto de las circunscripciones a las que se presentó, es del 21,99%. Se decide no aplicar ni esta ni cualquier otra interpretación flexible del Reglamento de las que se han utilizado en otras ocasiones. Dos mayorías absolutas distintas, dos varas de medir diferentes. Como eslogan general, no es lo mismo PP que PSOE, por mucho que algunos indignados se empeñen. Difícil lo va a tener también Amaiur para recurrir al Tribunal Constitucional, pues éste ha reiterado en su jurisprudencia que cabe a la Mesa del Congreso una interpretación flexible o restrictiva del Reglamento en estos casos. De lo que no cabe duda es que la cerrazón del PP beneficiará electoralmente a Amaiur en las próximas autonómicas y generales.


© Francí Xavier Muñoz, 2011
A babor y a estribor
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. IV

miércoles, 14 de diciembre de 2011

MI OPINION | Bienvenidos a la realidad

Publicado en Estrella Digital el 14/12/2011
http://www.estrelladigital.es/cartas/Spottorno-Rey-Constitucion-Justicia_0_1084691582.html

El jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, se quejaba en su desayuno con los medios de comunicación del juicio popular que se le está haciendo al yerno del Rey, Iñaki Urdangarín, más propio de regímenes dictatoriales que de sistemas democráticos. Quizás habría que celebrar con un "bienvenidos a la realidad" estas declaraciones, pues parecen demostrar que la Casa del Rey era totalmente ajena, hasta ahora, a las peculiares características de nuestro sistema judicial, en el que la presunción de inocencia brilla por su ausencia. También se quejaba Spottorno de las filtraciones sobre el sumario que aparecen en los medios, quejándose de la indefensión que eso le puede suponer al afectado, en este caso, Urdangarín. Nueva ducha de realidad para el jefe de la Casa del Rey, pues hay una ristra interminable de imputados y testigos que han sufrido esa misma indefensión y esa misma exposición a la opinión pública. Quizás ahora, con este caso, a Su Majestad el Rey se le ocurra hacer un mejor uso de su potestad arbitral y moderadora, avalada por la Constitución, para sentar de una vez por todas a las partes implicadas y sellar un pacto por la reforma y modernización de la Justicia en España. Mientras tanto, bienvenida sea la Corona a ciertas incomodidades de la vida plebeya.

© Francí Xavier Muñoz, 2011
A babor y a estribor
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. IV

domingo, 11 de diciembre de 2011

MI OPINION | Monti di pietá

La decisión del gobierno italiano de Mario Monti de recuperar el Impuesto de Bienes Inmuebles (ICI), excepto para la Iglesia, está provocando de nuevo la indignación entre los italianos, visible sobre todo en la hiperactividad de las redes sociales. La medida, además de injusta, es polémica, pues la Iglesia católica es propietaria de entre un 20% y un 30% del patrimonio inmobiliario italiano. Sin embargo, no solo se privilegia a la Iglesia con la exención de este impuesto, sino que también se privilegia a las demás confesiones religiosas, a las embajadas, a las fundaciones líricas, a los cines, a las ONG y a las organizaciones internacionales, todas ellas exentas de pagar el ICI. Se comprende la indignación ciudadana, máxime cuando se exige a los italianos un duro ajuste en sus economías familiares, ajuste que sigue teniendo como destinatarios principales a los componentes de las clases medias y populares. Sin embargo, en éste como en tantos casos, habría que aplicar la virtud aristotélica del justo medio entre dos defectos. No es de recibo que estas entidades no paguen este impuesto, aunque también es comprensible que, dada la dimensión de los edificios que ocupan y la función social que desempeñan, paguen un tipo fijo valorado en un tope máximo de metros cuadrados. 


© Francí Xavier Muñoz, 2011
A babor y a estribor
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. IV