No hay dos sin tres
Sorprende la actitud del presidente del Gobierno cuando vuelve a interpretar los plazos en clave de propuesta en lugar de basarse en el acuerdo. Es la tercera vez que lo hace y, con ello, decepciona a los partidos nacionalistas catalanes y desilusiona a su partido hermano en Catalunya, el PSC de José Montilla. Este ha vuelto a advertir a Rodríguez Zapatero del tercer incumplimiento de los plazos prometidos, indicando que su paciencia no es infinita. Sin embargo, el presidente se ha salido por la tangente al mostrarse sorprendido de que a alguien le pueda preocupar el cumplimiento del calendario en materia de financiación autonómica, incluso en Catalunya.Esta actitud contrasta con el agradecimiento público que hizo el presidente a los votantes catalanes cuando ganó las elecciones generales y, probablemente, muchos de ellos se lo demostrarán en sentido contrario en la próxima contienda electoral. Claro que, visto el pacto in extremis de la reforma del Estatut con CIU en Moncloa y sabido el descontento de Zapatero con el tripartito catalán, quizá todo sea una desafección buscada a largo plazo para que los próximos votos que pierda el PSC en las autonómicas permitan un pacto de gobierno con CIU, que era la opción preferida por la ejecutiva federal del PSOE.
Xavier Muñoz / Madrid
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