Publicada en la edición impresa del diario PÚBLICO del día 18 de agosto, en la sección de Opinión-Cartas de los lectores.
El PP continúa en su deriva extremista. Javier Arenas ha comparado la actuación de ciertos poderes del Estado con el llevado a cabo por los mismos en dictaduras y Ana Mato ha calificado al Presidente del Gobierno como la persona más dictatorial del mundo. Ahí es nada… más dictatorial que cualquier dictador, se deduce que ha querido decir esta ilustre representante del ala radical del PP. Llegados a este punto se comprende que estos personajes de la derecha hablan ya exclusivamente para los suyos, para los hooligans del PP y de la derecha extremista que los vota, a falta de representantes más genuinos. Se entiende que el PP necesita rearmar a los suyos, a los que son capaces de animar la calle, para sobrellevar tanto escándalo de corrupción y tanta falsedad argumental. Sin embargo, las bravuconadas en política deben tener un límite y, salvo que al Gobierno y al PSOE les interese electoralmente esta dialéctica suicida, las instituciones acusadas de espionaje y sectarismo –sin fundamentos jurídicos ni pruebas documentales todavía- deben interponer, a la mayor brevedad posible, las correspondientes demandas judiciales por calumnias e injurias. De lo contrario, también esas instituciones serán responsables de la berlusconización de nuestra democracia.
© Francí Xavier Muñoz, 2009
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III
Sin comentarios, yo ultimamente leo los periodicos con una pinza en la nariz....
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