Publicada en el diario digital EL PLURAL del día 18 de septiembre, en la sección de Tribuna Libre.
Ante el favorable estado de opinión de la mayoría de diputados para reformar la Constitución y declarar a Costa Rica como un Estado laico, el obispo de Cartago, Francisco Ulloa, ha protagonizado la típica salida de pata de banco a la que nos tienen acostumbrados ciertos prelados católicos. Ulloa ha soltado la siguiente perla: “cuando un Estado se vuelve ateo es capaz de cometer las peores injusticias y las más bajas aberraciones”. Tanto él como el representante del Vaticano que estaba a su lado se quedaron a gusto; es marca de la casa reinterpretar los conceptos y reinventar la Historia. Alguien tendrá que explicarle a este obispo que un Estado laico no es un Estado ateo, que no es lo mismo no favorecer a ninguna confesión religiosa que prohibirlas todas. Alguien tendrá que informarle también de que los antiguos Estados Pontificios, territorios confesionales donde los haya, cometieron una de “las peores injusticias y más bajas aberraciones” al servicio de un ideal, católico para más señas: la Santa Inquisición. Y habrá que recordar al obispo que el Vaticano ha protegido férreamente a aquellos curas católicos que han violado a menores indefensos. Así, Ulloa comprobará que no hay que ser ateo para ser delincuente o asesino; ni siquiera Estado.
© Francí Xavier Muñoz, 2009
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III
Dales primo, dales!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! que son todos unos maricones de mierda.... que no gays u homosexuales. Besososo
ResponderEliminarMuy requetebien.
ResponderEliminarAbsolutamente de acuerdo
ResponderEliminarQue pesaditos se ponen!!!!