Vergonzoso papel el desempeñado por nuestro gobierno en la visita institucional a Italia, en el que tanto la incursión privada de nuestro presidente a Villa Certosa como el silencio exhibido en la rueda de prensa conjunta no hacen más que reafirmar el bochornoso margen de graciosa complacencia con la que algunos mandatarios exculpan al primer ministro italiano de cualquier asomo de indignidad política. No se puede confundir la diplomacia y la cortesía con visitas y silencios que se interpretan fácilmente con la complicidad y la camaradería. Tanto que en otras cosas gusta Rodríguez Zapatero de imitar a Barack Obama, podía haber hecho como él en la cumbre del G-8: no ofrecer rueda de prensa conjunta con el personaje Silvio Berlusconi. Y si se trataba de agradecerle nuestra presencia en dicha cumbre, la aportación de 50 millones de euros a la reconstrucción de L’Aquila, frente a los 2 millones de media de los demás países europeos, es suficiente pago por los favores recibidos. De nada sirve tampoco una disculpa por lo bajinis del primer ministro italiano a nuestras ministras por el comentario machista que hizo cuando se constituyó nuestro gobierno el año pasado. O retractación pública o rueda de prensa separada, que hubiera elegido Berlusconi.
© Francí Xavier Muñoz, 2009
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III
Y si lo que hizo fue disculparse yo soy monja tibetana!!!
ResponderEliminarMadre mía, que engendro! Disculparse a lo Casanova no es disculparse, es reincidir en la ofensa.
PD ¿dónde has estado metido todo este tiempo? Estabas muy callado, je je