La conmemoración del 30º aniversario de la Constitución española por parte de las Cortes Generales ha contado, en esta ocasión especial en que acudía la Corona, con la ausencia de ocho portavoces parlamentarios de partidos políticos. Es un acto que se celebra todos los años y en el que asume el protagonismo el poder legislativo del Estado, que representa la voluntad general del pueblo español. De ahí que la Corona no acostumbre a acudir pues, aunque poder constituido, no forma parte del poder legislativo. Sin embargo, lo que resulta incomprensible es la ausencia de portavoces parlamentarios, algunos de los cuales desaparecen todos los años, a pesar de que con esa ausencia quieran manifestar el menosprecio de sus partidos a nuestra norma fundamental. Y lo es porque, gracias a ese texto jurídico-político al que minusvaloran cada 6 de diciembre, pueden dichas formaciones políticas participar en la voluntad estatal, a través de las leyes que elaboran las Cortes. Y también gracias a ese texto pueden esos partidos políticos existir, competir electoralmente e, incluso, administrar poder municipal o autonómico. Sólo por eso, cada 6 de diciembre, esos portavoces parlamentarios deberían aparcar su papel partidario y asumir su papel institucional.
© Xavier Muñoz, 2008
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III
Reg. Terr. Propiedad Intelectual Com. Madrid
Solicitud Provisional. F: 06/12/2008. H: 16.50.
No hay comentarios:
Publicar un comentario