El profesor de Teoría de la Literatura es muy competente y ordenado. Explica muy bien y te contagia el interés por las cuestiones que se plantea esta asignatura. Desde la segunda planta del centro diviso una parte de la plaza de Lavapiés, la que da al ya desaparecido Teatro Olimpia, que ha sido sustituido por un teatro moderno y, a pesar de eso, agradable a la vista. Qué paradojas tiene la vida... ¿Quién me iba a decir a mí, cuando era pequeño, y transitaba por esas calles del barrio de Lavapiés, donde vivíamos, que algún día terminaría estudiando la carrera allí mismo? ¿Ha sido casualidad que las asignaturas de libre configuración que quiero estudiar -de Filología Hispánica e Historia- se impartan en un centro que también está en este barrio, como el centro donde estudio Derecho? Yo creo que no...
Lo poco que llevo estudiado de esta asignatura me ha hecho aprender muchas cosas en un par de semanas y, sobre todo, observar muchas más en la poesía actual que se publica y se premia. He decidido corregir toda mi poesía anterior a "La soledad perdida", es decir, cuatro poemarios. Tampoco creo que sea casualidad la espera a la que he sometido la edición y registro de esos cuatro libros. Ahora entiendo que estaban esperando a que los corrigiera, con los criterios de la versificación libre moderna que, no por serlo, deja de ser académica.
Termino esta noche el relato "Entre dos aguas". Ahora queda corregirlo y registrarlo.
literatura para vivir, política para sobrevivir... y amor para compartir lo vivido y lo sobrevivido
Secciones del Blog
- ARTICULOS (118)
- CARTAS AL DIRECTOR (216)
- HAIKUS (4)
- LA VOZ DEL RESTO (1)
- MEMORIA EN CORTO (67)
- MI OPINION (436)
- OLVIDOS Y RECUERDOS (7)
- ONDA ARCO IRIS (14)
- POEMAS (68)
- SENSACIONES (9)
viernes, 17 de octubre de 2008
jueves, 16 de octubre de 2008
MEMORIA EN CORTO - Tristezas
U.E. llora en casa por un compañero de trabajo, al que ha visto hoy, después de un tiempo, en silla de ruedas, con una pierna amputada. Se ha derrumbado al verlo y lleva todo el día con la tristeza en el corazón, tristeza que lo ahoga en suspiros profundos. U.E. es muy sensible ante estas injusticias de la vida, se le parte el alma, incluso cuando el dolor ajeno tan sólo es retransmitido por la televisión. Estas certezas son las que te hacen comprender que no hay nada que tenga más valor que la buena salud. Cierto es que en el tiempo en que vivimos necesitamos el dinero para subsistir, pues así está ideada nuestra sociedad; pero como escuché a alguien decir alguna vez: deberíamos vivir con el dinero suficiente para no hablar de dinero. Claro que ahí cada uno se pondrá su límite. El mío, desde luego, no es muy ambicioso: el básico para sonreír.
miércoles, 15 de octubre de 2008
MEMORIA EN CORTO - Fin del túnel
Anoche me llamó mi amigo R. para contarme que le han contratado en un pub como dj. De momento, sólo sábados por la noche, vísperas de festivos y alguna que otra fiesta especial. Estaba muy contento porque también le están saliendo ofertas para monitor de pilates. Yo me alegro mucho por él, ya que R. ha tenido siempre una relación traumática con los trabajos y ha adquirido una especie de fobia a los empleadores. De esta forma, como autónomo o freelance, se siente plenamente a gusto, así que al cabo de dos años parece que las cosas comienzan a salir como él deseaba.
MI OPINION - No es el momento
El Partido Socialista portugués ha traicionado los valores progresistas al votar en el Parlamento -junto a los partidos de centro y derecha- en contra de una propuesta de reforma del Código Civil para legalizar los matrimonios homosexuales, que habían planteado dos partidos de izquierda. Y no porque la homosexualidad sea patrimonio exclusivo de la izquierda o de la derecha, pues chirrían de la misma forma un partido conservador como el PP español -que vota en contra del matrimonio gay en el Parlamento y asiste después a bodas homosexuales entre sus afiliados- y un partido socialista como el portugués -que rechaza ampliar derechos sociales a minorías, bandera de la ideología de izquierdas. Afirman los socialistas portugueses que no es el momento, que no hay consenso en la sociedad, y esto es lo más indignante en un partido político que se dice progresista, pues provocar el momento legislativo, animando a la sociedad a posicionarse, es un rasgo distintivo de todo partido de izquierdas, de todo partido que promueva el progreso. Resulta más indignante la decepción cuando el Partido Socialista portugués dispone de mayoría absoluta en el Parlamento. Al menos, podía haber iniciado un largo y sereno debate sobre la cuestión en sede parlamentaria.
© Xavier Muñoz, 2008
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III
Reg. Terr. Propiedad Intelectual Com. Madrid
Solicitud Provisional. F: 15/10/2008. H: 06.55.
© Xavier Muñoz, 2008
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III
Reg. Terr. Propiedad Intelectual Com. Madrid
Solicitud Provisional. F: 15/10/2008. H: 06.55.
lunes, 13 de octubre de 2008
MEMORIA EN CORTO - Recuerdos
El fin de semana en el pueblo ha sido, como siempre, relajante. Estamos tan a gusto en la casa que apenas salimos a la calle para comprar algo. Yo, últimamente, ni visito a mis primos. Es entrar en la casa y cambiar el registro. Lo único que me conecta al mundo es la lectura del periódico y alguna revista. De lo demás, descanso. Y cuando quiero entretenerme, ordeno algo, decoro alguna pared o, simplemente, limpio. Disfrutamos de otras cosas y, sobre todo, de la cocina. Y lo hacemos en familia. U.E. facilita, con su ternura y humor, ese ambiente. La lluvia, esta vez, me recordó a la abuela, y el silencio de la mañana, en el salón, me inspiró un poema, pensando en ella, que escribí de una vez, como hacía muchos meses que no lograba. Lo he titulado "Sonido tuyo". Se lo recité a U.E. y le encantó.
Hoy han comenzado las clases de la universidad. He llegado antes de tiempo y me he acercado a una de las entradas del Mercado de San Fernando, recordando el trayecto que recorría con mi madre, todas las mañanas y tardes, para ir al Colegio La Salle de la Paloma, cuyo patio da a la calle de Toledo. Justo enfrente del colegio viven mis amigos F. y P. Una Nochevieja en su casa, después de unas horas, caí en la cuenta de que el patio que veía desde su balcón era en el que yo había jugado de pequeño en las horas del recreo. Me emocioné al recordar todavía algunas vivencias que, a pesar de los años, no había olvidado. Como esta tarde, frente al mercado, cuando he recordado sus paredes empapeladas por los carteles de UCD con su candidato a la alcaldía de Madrid, un tal José Luis Álvarez, si no recuerdo mal, que ganó, y que fueron las últimas que repitió como alcalde antes de perder a manos del candidato socialista, Enrique Tierno Galván. Yo era muy pequeño aún, pero aquellos carteles electorales quizá fueron los primeros que despertaron en mí una curiosidad incipiente por la política. Un tiempo después, el fracasado golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 asentó, definitivamente, mi pasión por la cosa pública.
El profesor de Derecho Romano ha alabado mi predisposición al estudio. No me conoce de nada, pero al ver el instrumental que he sacado (regla, lápiz negro, lápiz azul, rotulador fosforescente) ha deducido que soy ordenado, metódico y que me gusta aprender. Ha dicho algo más, que me ha sorprendido: que pienso en quien vaya a consultar mis libros o en quien los vaya a heredar algún día, por ese cuidado que pongo en subrayarlo todo recto. Aparte de esta anécdota, el profesor me ha asustado un poco. Es de los que saben mucho, de los que tienen vocación por lo que enseñan, pero quiere construir la casa por el tejado, comenzando desde el primer día a resolver casos prácticos, sin explicar nada de teoría. Un compañero que estaba a mi lado, G.V., también se ha asustado y después de clase nos hemos quedado charlando media hora. Él no puede ir todas las semanas a clase y me ha pedido el favor de que lo mantenga informado, vía correo electrónico.
Hoy han comenzado las clases de la universidad. He llegado antes de tiempo y me he acercado a una de las entradas del Mercado de San Fernando, recordando el trayecto que recorría con mi madre, todas las mañanas y tardes, para ir al Colegio La Salle de la Paloma, cuyo patio da a la calle de Toledo. Justo enfrente del colegio viven mis amigos F. y P. Una Nochevieja en su casa, después de unas horas, caí en la cuenta de que el patio que veía desde su balcón era en el que yo había jugado de pequeño en las horas del recreo. Me emocioné al recordar todavía algunas vivencias que, a pesar de los años, no había olvidado. Como esta tarde, frente al mercado, cuando he recordado sus paredes empapeladas por los carteles de UCD con su candidato a la alcaldía de Madrid, un tal José Luis Álvarez, si no recuerdo mal, que ganó, y que fueron las últimas que repitió como alcalde antes de perder a manos del candidato socialista, Enrique Tierno Galván. Yo era muy pequeño aún, pero aquellos carteles electorales quizá fueron los primeros que despertaron en mí una curiosidad incipiente por la política. Un tiempo después, el fracasado golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 asentó, definitivamente, mi pasión por la cosa pública.
El profesor de Derecho Romano ha alabado mi predisposición al estudio. No me conoce de nada, pero al ver el instrumental que he sacado (regla, lápiz negro, lápiz azul, rotulador fosforescente) ha deducido que soy ordenado, metódico y que me gusta aprender. Ha dicho algo más, que me ha sorprendido: que pienso en quien vaya a consultar mis libros o en quien los vaya a heredar algún día, por ese cuidado que pongo en subrayarlo todo recto. Aparte de esta anécdota, el profesor me ha asustado un poco. Es de los que saben mucho, de los que tienen vocación por lo que enseñan, pero quiere construir la casa por el tejado, comenzando desde el primer día a resolver casos prácticos, sin explicar nada de teoría. Un compañero que estaba a mi lado, G.V., también se ha asustado y después de clase nos hemos quedado charlando media hora. Él no puede ir todas las semanas a clase y me ha pedido el favor de que lo mantenga informado, vía correo electrónico.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)