El PP anuncia para septiembre una propuesta parlamentaria para reformar la Ley del Menor y rebajar la edad penal -actualmente de 14 años- en supuestos de especial gravedad o multirreincidencia. El PSOE, en principio contrario a legislar en función de la oportunidad, no se ha negado a debatir serenamente sobre la cuestión. Y así debe ser, pues la proposición de ley, si se materializa finalmente, no es descabellada teniendo en cuenta que en las actuales sociedades globalizadas y mediatizadas comienza a ser habitual que menores de 14 años cometan actos execrables que quedan impunes por no tener la edad penal necesaria para ser condenados judicialmente por ellos e ingresar en un centro de reinserción de menores. La APM, asociación conservadora, y Jueces para la Democracia, progresista, se han mostrado en contra de la propuesta del PP. Sin embargo, la asociación Francisco de Vitoria, centrista o moderada, la ve con buenos ojos.
El Secretario de Estado de Justicia afirma que la actual Ley del Menor permite a la Fiscalía adoptar medidas socioeducativas en estos casos, pero la pregunta es si esta opción transmite adecuadamente un mensaje coactivo a esos menores de 14 años potencialmente delincuentes o sería más efectivo rebajar la edad penal para que estos jóvenes pudieran ingresar en un centro donde pudieran modificar adecuadamente su conducta y adecuarla al ordenamiento jurídico. En este punto el Secretario de Estado reconoce que se pueden discutir en frío los posibles vacíos que haya dejado la actual legislación.
Por el contrario, el Defensor del Pueblo se ha opuesto radicalmente a la reforma alegando que no se puede legislar a golpe de excepción normativa y que las leyes deben cumplir con su criterio de generalidad, reformándose cuando haya un clamor social unánime. Sin embargo, el Defensor del Pueblo no puede olvidar que el Derecho debe cumplir su función social básica, que es regular jurídicamente lo que es normal en la sociedad o comienza a serlo, como son estos casos. En su apreciación está obviando el enorme desarrollo informativo y comunicativo que nuestras sociedades han experimentado en los últimos años y cómo ese progreso imprevisto está incidiendo en un considerable adelantamiento de la edad para discernir entre lo bueno y lo malo, entre lo permitido y lo prohibido, de tal modo que ciertos actos que antes eran sólo accesibles y comprensibles en edad juvenil hoy lo son en edad infantil.
Por otro lado, la propuesta del PP de momento sólo pretende rebajar la edad penal para ciertos actos especialmente graves o multirreincidentes, luego no cabe refugiarse en la generalidad de la ley para eludir el debate, pues una ley, por muy general que sea, no debe dejar impune un acto severo que causa un daño irreparable y genera una víctima, por el hecho de no ser un acto mayoritario en la sociedad hasta ese momento. Si es así, la ley se muestra claramente injusta y eso es lo que se debe debatir entre expertos en la materia. Hay que tener en cuenta, además, que la tipificación penal opera para quien transgrede la norma, no para quien la respeta, lo que muchas veces no se tiene en cuenta a la hora de penalizar ciertos actos, relegándolos al vacío legal por miedo a excederse en su regulación jurídica.
Y, por último, el Defensor del Pueblo no puede ampararse tampoco en el argumento de que las reformas legales se deben hacer cuando hay un clamor social unánime que las solicite, pues todos sabemos que los legisladores introducen muchas veces reformas no demandadas, ya no de forma unánime sino ni siquiera de forma mayoritaria, por la sociedad. Son modificaciones legislativas que la mayor parte de las veces se introducen por convicción ideológica o compromiso programático con el que se concurre a unas elecciones. En cualquier caso, los hechos que motivan esta anunciada proposición de ley están ahí desde hace unos años, aunque ahora no tengan significación jurídica. El debate siempre es saludable y, al igual que la sociedad es dinámica, el Derecho no puede ser estático.
© Francí Xavier Muñoz, 2009
Cuitas e ideas de un soñador desvelado. Vol. I
Es inconcebible que hechos como las dos violaciones producidas en los ultimos días queden impunes porque los acusados son menores. No lo fueron para delinquir, para agredir de semejante manera a una chavala de 13 años que quedara marcada para siempre por la experiencia de una violacion multiple.
ResponderEliminarSi la ley no contempla este caso habra que modificarla, ademas de incidir y acentuar todas las politicas sociales y educativas, proque algo falla en nuestra sociedad cuando unos chavales de 13 años son capaces de imaginar y ejecutar semejantes barbaridades.