Publicada en el diario digital EL PLURAL del día 28 de octubre, en la sección de Tribuna Libre.
El grupo antiabortista Bebé-Aído ha enviado a los miembros de la Familia Real unos muñecos de plástico que simulan fetos de 12 semanas para involucrar a Sus Majestades y Altezas Reales en la oposición a la reforma de la ley del aborto que se tramitará en el Congreso. Lo sorprendente de esta acción es lo que pretende: que el Rey interceda para que se devuelva el proyecto de ley al Gobierno y, por lo tanto, no se proceda a la reforma de la actual ley sobre el aborto. Este colectivo parece no haber entendido todavía que el Rey ya no tiene las funciones que heredó de Franco y que la Constitución de 1978 devolvió al poder ejecutivo y legislativo. Alguien tendría que haberles explicado que el Rey conserva una función representativa y que, aunque el artículo 56 de la Constitución le faculte para arbitrar y moderar el funcionamiento regular de las instituciones, en este caso no puede ejercer dicha función, pues las instituciones afectadas (Gobierno y Cortes) están funcionando regularmente, ya que el proyecto de ley gubernamental accede por la vía adecuada a su debate en el Congreso y allí es donde se verá si recoge la mayoría necesaria para su promulgación como ley. De no hacerlo, se devolverá al Gobierno. De lo contrario, se cumplirá con el procedimiento constitucional.
© Francí Xavier Muñoz, 2009
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III
No hay comentarios:
Publicar un comentario