martes, 15 de junio de 2010

poema | uno piensa


Uno piensa, a veces inútilmente,
que despedirse no es correcto,
que alertar del final no es apropiado.
Luego, nos queda la congoja de lo no dicho,
de lo ocultado.

Tu recuerdo es una imagen de esmerado empaque,
con tus cosas de gran señora,
preocupada siempre de que nada desagrade
y permanentemente al tanto
de un cuidado comentario por lo que no entiendes.

Quizá nos comprendimos
al compartir durante un tiempo
el mismo objeto de cariño.
Quizá en nuestra discrepancia del mundo
supimos alejar los desacuerdos
y encontrarnos en el mismo esfuerzo del amor
que hizo de aquel objeto una meta inalcanzable.

No desprendimos el poso de aquella querencia
cuando mis viajes tuvieron otro contenido.
Supimos conocernos en aquel sentimiento
y ahora nos quedaba
un firme afecto en la memoria.

Cada nuevo viaje, era una visita obligada
ir a saludarte, aunque fuera sólo un momento.
Quizá en aquella simbología religiosa
que, a veces, nos intercambiábamos,
quedaba la huella de un mismo amor
sacrificado e incombustible
que solo los tenaces derrotados comprenden.

Y ahora, en esta noche
de pesar y lamento inútiles,
me queda para siempre la tristeza y la rabia
de no haber comprendido
que la llamada de tu nieto
quizá me demandaba.

© FRANCÍ XAVIER MUÑOZ 2010
Buscando formas. Poemario VI

No hay comentarios:

Publicar un comentario