viernes, 29 de octubre de 2010

MI OPINION | Ejemplo a seguir

Los trabajadores y los demócratas de España estamos de luto. Ha muerto Marcelino Camacho, líder histórico del sindicato CC OO. A la firmeza de sus convicciones, a su irrenunciable lucha por los derechos laborales y políticos, debemos todos los trabajadores un poco más de dignidad y reconocimiento dentro del sistema político que configuró la Constitución de 1978 y su desarrollo. Tuve ocasión de conocerlo con motivo de una entrevista que le hice en mi adolescencia para la revista de mi instituto. Nos recibió en la sede confederal de CC OO en Madrid y, al instante, comprendí que Marcelino estaba de paso, que la formalidad necesaria de su despacho no modificaba la esencia de su tarea al frente del mismo, lo que se hacía evidente en su manera sencilla de vestir y de hablar, sin abandonar ni por un momento el eje de su discurso constantemente reivindicativo. Él me hizo una observación que, por aquel entonces, para mí fue todo un descubrimiento: "tenemos una Constitución, incluso, que podríamos calificar de progresista; lo malo es que no se desarrolla en todas sus posibilidades y eso es lo que tenemos que conseguir los trabajadores con nuestra acción permanente". Sirva este recuerdo para animarnos a que su acertado análisis no caiga nunca en el olvido.


© Francí Xavier Muñoz, 2010
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III

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