lunes, 10 de enero de 2011

MI OPINION | Tucson: ¿final de trayecto?

La matanza de Tucson (Arizona, EEUU) pone de relieve lo peligroso que resulta, en una sociedad armada como la norteamericana, dejar crecer corrientes políticas extremistas que apelan, incluso, a la violencia (verbal o física) como instrumento de argumentación y defensa de las ideas. A pesar de que muchos quieran echar balones fuera, como siempre ocurre en estos casos, desdramatizando o limitando la responsabilidad al sujeto concreto que comete el delito, a nadie se le escapa que la eclosión del Tea Party, y la permisividad del Partido Republicano hacia ese movimiento, está detrás, aunque sea lejos, del dedo que, finalmente, apretó el gatillo. El Comité de Acción Política de Sarah Palin enmarcó “con dianas” los objetivos a batir por el Tea Party, entre ellos el Estado de Arizona y la demócrata Giffords, herida de gravedad en el atentado. Algo parecido hizo aquí en España la banda terrorista ETA y algunos de sus simpatizantes, señalando objetivos que, luego, se materializaron en atentados. La única diferencia es que ETA dirigía a los suyos y el Tea Party, no. De ahí la inmensa responsabilidad última de los integrantes de este movimiento político en amueblar con violencia las mentes más radicales e inestables de unos sujetos a los que, seguramente, ni conoce ni controla.


© Francí Xavier Muñoz, 2011
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III

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