domingo, 13 de febrero de 2011

MI OPINION | Aznar, el moderno

El pasado 3 de febrero, el ex presidente Aznar decía: “El mundo musulmán tiene unas enormes dificultades para adaptarse al mundo moderno, de adaptar parámetros de lo que podemos considerar la modernidad”. En los últimos días, obligado por los acontecimientos, ha ido variando un poco su desconfianza, hasta reconocer que hay que “erradicar el prejuicio de que el Islam es incompatible con la democracia”. Volviendo a los prejuicios de Aznar del día 3 de febrero, no hay que ser doctor universitario para darse cuenta de que las únicas dificultades que tiene el mundo musulmán para adaptarse a la modernidad provienen, fundamentalmente, de tres frenos exógenos a la población que, precisamente, Europa y EEUU han reforzado durante décadas con su inacción: el integrismo religioso, la ausencia de democracia y el atraso económico. No hay factores endógenos en la población musulmana que hagan incompatible su convivencia con la modernidad. De hecho, las monarquías petroleras del Golfo Pérsico son bien modernas en lo que quieren, como también lo son las élites gobernantes de los países musulmanes más pobres. Con democracia, desarrollo y laicismo, cualquier musulmán puede ser tan moderno como cualquiera de sus selectos dirigentes o de sus vecinos ricos del Golfo.


© Francí Xavier Muñoz, 2011
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III

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