viernes, 18 de junio de 2010

CARTAS AL DIRECTOR | ESTRELLA DIGITAL | Lo que hay que oír

ESTRELLA DIGITAL | 18-06-2010 | Cartas al Director

Lo que hay que oír

FRANCÍ XAVIER MUÑOZ, 18/06/2010

El ministro de Trabajo rechaza que la idea de la reforma laboral sea universalizar el “contrato de fomento” con indemnización de 33 días por despido improcedente. Si no es esa la idea, ¿por qué se generaliza entonces a todos los colectivos este tipo de contrato? También dice que se mantienen los derechos adquiridos de los “contratos indefinidos ordinarios” con indemnización de 45 días por despido improcedente, pues la reforma no tiene efectos retroactivos para este tipo de trabajadores. Faltaría más, señor ministro. Eso no es mérito ni de usted ni de su gobierno. La Constitución española garantiza en su artículo 9.3 “la irretroactividad de las disposiciones restrictivas de derechos individuales”. La vicepresidenta Fernández de la Vega dice que la reforma laboral trata de reducir la temporalidad excesiva. ¿Por eso se permiten los “contratos por obra y servicio” hasta cuatro años, empeorando la propuesta inicial de dos años? Lo que queda claro con esta reforma laboral es que, al generalizar el “contrato de fomento”, se certifica la defunción del “contrato indefinido ordinario” y, por tanto, se abarata el despido, pues se reduce la indemnización improcedente de 45 a 33 días por año trabajado. Y encima hay que aguantar que digan que no se reducen derechos laborales.

http://www.estrelladigital.es/cartas/oir_0_758324674.html

CARTAS AL DIRECTOR | EL PLURAL | Lo que hay que oír

EL PLURAL | 18-06-2010 | Tribuna Libre

Lo que hay que oír

El ministro de Trabajo rechaza que la idea de la reforma laboral sea universalizar el “contrato de fomento” con indemnización de 33 días por despido improcedente. Si no es esa la idea, ¿por qué se generaliza entonces a todos los colectivos este tipo de contrato? También dice que se mantienen los derechos adquiridos de los “contratos indefinidos ordinarios” con indemnización de 45 días por despido improcedente, pues la reforma no tiene efectos retroactivos para este tipo de trabajadores. Faltaría más, señor ministro. Eso no es mérito ni de usted ni de su gobierno. La Constitución española garantiza en su artículo 9.3 “la irretroactividad de las disposiciones restrictivas de derechos individuales”. La vicepresidenta Fernández de la Vega dice que la reforma laboral trata de reducir la temporalidad excesiva. ¿Por eso se permiten los “contratos por obra y servicio” hasta cuatro años, empeorando la propuesta inicial de dos años? Lo que queda claro con esta reforma laboral es que, al generalizar el “contrato de fomento”, se certifica la defunción del “contrato indefinido ordinario” y, por tanto, se abarata el despido, pues se reduce la indemnización improcedente de 45 a 33 días por año trabajado. Y encima hay que aguantar que digan que no se reducen derechos laborales.

Francí Xavier Muñoz, Madrid

http://www.elplural.com/tribuna_libre/detail.php?id=47743

MI OPINION | Lo que hay que oír

El ministro de Trabajo rechaza que la idea de la reforma laboral sea universalizar el “contrato de fomento” con indemnización de 33 días por despido improcedente. Si no es esa la idea, ¿por qué se generaliza entonces a todos los colectivos este tipo de contrato? También dice que se mantienen los derechos adquiridos de los “contratos indefinidos ordinarios” con indemnización de 45 días por despido improcedente, pues la reforma no tiene efectos retroactivos para este tipo de trabajadores. Faltaría más, señor ministro. Eso no es mérito ni de usted ni de su gobierno. La Constitución española garantiza en su artículo 9.3 “la irretroactividad de las disposiciones restrictivas de derechos individuales”. La vicepresidenta Fernández de la Vega dice que la reforma laboral trata de reducir la temporalidad excesiva. ¿Por eso se permiten los “contratos por obra y servicio” hasta cuatro años, empeorando la propuesta inicial de dos años? Lo que queda claro con esta reforma laboral es que, al generalizar el “contrato de fomento”, se certifica la defunción del “contrato indefinido ordinario” y, por tanto, se abarata el despido, pues se reduce la indemnización improcedente de 45 a 33 días por año trabajado. Y encima hay que aguantar que digan que no se reducen derechos laborales.


© Francí Xavier Muñoz, 2010
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III

jueves, 17 de junio de 2010

CARTAS AL DIRECTOR | ESTRELLA DIGITAL | La O de Obrero

ESTRELLA DIGITAL | 17-06-2010 | Cartas al Director

La O de obrero

FRANCÍ XAVIER MUÑOZ, 17/06/2010 

Finalmente, aquellas palabras repetidas machaconamente por el presidente Zapatero de que “mientras yo gobierne no se recortarán los derechos de los trabajadores”, se han quedado en agua de borrajas con el decreto ley para la reforma laboral aprobado por el Consejo de Ministros. Finalmente, otro líder socialdemócrata español –el primero fue Felipe González- dobla el pulso ante el pensamiento único liberal y gira radicalmente en su política económica, traicionando principios básicos del socialismo democrático. Cierto es que 20 de los 27 gobiernos de la UE son de centro-derecha y sólo 7 de centro-izquierda. Cierto es que la mayoría del Parlamento Europeo es de centro-derecha. Y cierto es, también, que los miembros socialdemócratas de la Comisión Europea ocupan el tercer lugar, por detrás de comisarios conservadores y liberales. Pero también es cierto que otros gobiernos europeos han introducido algunos recortes que afectan al poder económico privilegiado. Lo peor, en este caso, es que ni el Gobierno ni el Grupo Parlamentario socialista atienden ya propuestas a su izquierda, ni fuera ni dentro del partido. Felipe González hizo tambalear la O del PSOE. Zapatero, con su reforma laboral, ha convertido la O de obrero en L de liberal. ¿Para cuándo el cambio de siglas?

http://www.estrelladigital.es/cartas/obrero_0_757724794.html

MI OPINION | La O de Obrero

Finalmente, aquellas palabras repetidas machaconamente por el presidente Zapatero de que “mientras yo gobierne no se recortarán los derechos de los trabajadores”, se han quedado en agua de borrajas con el decreto ley para la reforma laboral aprobado por el Consejo de Ministros. Finalmente, otro líder socialdemócrata español –el primero fue Felipe González- dobla el pulso ante el pensamiento único liberal y gira radicalmente en su política económica, traicionando principios básicos del socialismo democrático. Cierto es que 20 de los 27 gobiernos de la UE son de centro-derecha y sólo 7 de centro-izquierda. Cierto es que la mayoría del Parlamento Europeo es de centro-derecha. Y cierto es, también, que los miembros socialdemócratas de la Comisión Europea ocupan el tercer lugar, por detrás de comisarios conservadores y liberales. Pero también es cierto que otros gobiernos europeos han introducido algunos recortes que afectan al poder económico privilegiado. Lo peor, en este caso, es que ni el Gobierno ni el Grupo Parlamentario socialista atienden ya propuestas a su izquierda, ni fuera ni dentro del partido. Felipe González hizo tambalear la O del PSOE. Zapatero, con su reforma laboral, ha convertido la O de obrero en L de liberal. ¿Para cuándo el cambio de siglas?


© Francí Xavier Muñoz, 2010
A diestra y siniestra
Cartas al Director y un grito desesperado. Vol. III

martes, 15 de junio de 2010

poema | uno piensa


Uno piensa, a veces inútilmente,
que despedirse no es correcto,
que alertar del final no es apropiado.
Luego, nos queda la congoja de lo no dicho,
de lo ocultado.

Tu recuerdo es una imagen de esmerado empaque,
con tus cosas de gran señora,
preocupada siempre de que nada desagrade
y permanentemente al tanto
de un cuidado comentario por lo que no entiendes.

Quizá nos comprendimos
al compartir durante un tiempo
el mismo objeto de cariño.
Quizá en nuestra discrepancia del mundo
supimos alejar los desacuerdos
y encontrarnos en el mismo esfuerzo del amor
que hizo de aquel objeto una meta inalcanzable.

No desprendimos el poso de aquella querencia
cuando mis viajes tuvieron otro contenido.
Supimos conocernos en aquel sentimiento
y ahora nos quedaba
un firme afecto en la memoria.

Cada nuevo viaje, era una visita obligada
ir a saludarte, aunque fuera sólo un momento.
Quizá en aquella simbología religiosa
que, a veces, nos intercambiábamos,
quedaba la huella de un mismo amor
sacrificado e incombustible
que solo los tenaces derrotados comprenden.

Y ahora, en esta noche
de pesar y lamento inútiles,
me queda para siempre la tristeza y la rabia
de no haber comprendido
que la llamada de tu nieto
quizá me demandaba.

© FRANCÍ XAVIER MUÑOZ 2010
Buscando formas. Poemario VI

MEMORIA EN CORTO | Adiós, Fifí

Tengo un gran pesar, Fifí. Tu nieto me ha dicho que, a los cinco minutos de decirte que había hablado conmigo y que te daba un beso de mi parte, te has ido para siempre de este mundo, del que ya te habías bajado hace unos días. Tengo un gran pesar porque -ahora lo pienso- cuando tu nieto me llamó para decirme que estabas ya muy malita, pero aún despierta, tenía que haber hecho el esfuerzo de ir a verte para despedirme de ti. Es cierto que, entonces, las circunstancias no me lo permitían, como le dije a R., pero quizá -si hubiera reparado en lo importante que resulta despedirse cuando probablemente ya no vuelva a haber oportunidad- podía haber encontrado algún recoveco que me hubiera permitido viajar hasta Benidorm, aunque hubiera sido sólo un par de días, y darte un beso y preguntarte qué tal te encontrabas. Lo cierto es que la educación que me han inculcado de pequeño me aísla casi siempre de estos trances tan amargos, pero tan necesarios, al fin y al cabo. Pensamos inútilmente que nuestra visita puede alertar al enfermo de una gravedad de la que, quizá, no sea consciente; y, por prudencia y respeto, nos quedamos en casa esperando el desenlace final, del que ya nos ha advertido algún que otro familiar. Ahora, a pesar de que la economía no me da tregua, no puedo dejar de intentar estar allí, aunque ya no puedas oírme y yo no pueda hablarte. Desde la llamada de tu nieto esta noche, me invade la tristeza de tu marcha y el pesar de mi quietud. No sé si esas emociones se calmarán con mi presencia en Benidorm cuando todos te despidan al mismo tiempo, pero al menos R. podrá sentirse más acompañado, como cuando los tres compartíamos esas vespertinas conversaciones telefónicas entre Madrid y Benidorm, hace ya siete años.