martes, 8 de marzo de 2011

poema | lloró, por fin, como quería

Mi soledad andaba buscando el abandono y, cuando tropezó con tu mirada, descorchó la alegría de sentirse viva. Amarró sus fuertes a tu palabra oscura y navegó, renovada, en una nueva travesía. Creía haberlo descubierto todo, sentirlo todo, y se encontró con su verdad más temida. Era tan evidente y tan suyo lo que le ofrecías que, al principio, se negó a abrazar tu sonrisa. Sus años de búsqueda desesperada en la penumbra, de repente, salpicaban su memoria construida. Todo fue fugaz, como la melancolía, y se fundió en su sangre sin abrir herida. No se dio cuenta de que esta vez, sin buscarla, había encontrado la palabra dormida que más dolía y que tú habías pronunciado sin mentira. Surgió como la vida, inesperada, y se sentó a esperarla en su guarida. Tan acostumbrada como estaba a la guerra suicida le costó un esfuerzo despertar del ensueño y pronunciar tu nombre al llegar el día. Tú has desbaratado su trinchera y has desordenado su experiencia, ahora que se había hecho fuerte y callada en la lucha perdida de sus sueños y quimeras. Cuando abrió los ojos, tú la observabas, y arrancó con lágrimas su ansiedad escondida. Lloró como ella quería, en la madrugada. De amor, por fin, y de dicha.



© FRANCÍ XAVIER MUÑOZ 1995
El juego de la inocencia. Poemario II

3 comentarios:

  1. Para cuando una antología impresa?
    Me ha encantado

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  2. Que bien empezar el lunes con un poema tuyo ... Muy bonito.

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